Estamos saturados en el mundo digital:

  • En promedio, el 66% de las personas en el mundo estamos en Internet.
  • De nosotros, un promedio de 6 horas y 37 minutos estamos conectados.
  • Si hablamos de redes sociales, existimos 62.3% personas en el mundo que tenemos al menos una red social.
  • A diciembre del 2018, había aproximadamente 1940 millones de sitios web en el mundo, y se crean 600.000 nuevas páginas web cada día.

La apariencia de un sitio web es fundamental para atraer y retener a los usuarios (Apariencia no es igual a experiencia de usuario, los invito a ir a este artículo para más). Sin embargo, uno de los aspectos más críticos –y a menudo subestimado– es el contraste entre el color del texto y el fondo, unas veces porque se prioriza los colores de la marca sobre la experiencia de usuario y la accesibilidad, otras veces por desconocimiento y subjetividad. Lo cierto es que este elemento es clave para garantizar una que la lectura se pueda dar de manera ‘transparente’, reducir la pronta salida del sitio web y afectar lo menos posible la salud visual del visitante.

¿Por qué es crucial el contraste en el diseño web?

Un contraste adecuado no solo embellece un sitio, sino que es esencial para que la información se pueda leer sin esfuerzo. Cuando el contraste es bajo, se generan problemas como:

  • Fatiga visual: El usuario se cansa más rápidamente al leer textos poco legibles.
  • Dificultad de lectura: Especialmente en dispositivos móviles o en ambientes con iluminación variable.
  • Problemas de accesibilidad: Personas con deficiencias visuales o daltonismo pueden tener dificultades para interpretar el contenido.

De acuerdo con las Web Content Accessibility Guidelines (WCAG), es crucial mantener una relación de contraste mínima de 4.5:1 para textos normales y 3:1 para textos grandes. Este estándar ayuda a que todos, independientemente de sus capacidades visuales, puedan acceder a la información.

Ejemplos prácticos: ¿Dónde puede fallar el contraste?

  • Sitios web de jardines infantiles o colegios: En muchos de estos casos, se utilizan colores pastel y combinaciones suaves (como texto amarillo sobre fondo blanco), lo cual, si bien es estéticamente agradable, puede dificultar la lectura.
  • Páginas personales: Donde se prioriza un estilo visual que a veces sacrifica la legibilidad por la estética, usando tipografías delgadas o colores claros sin el contraste necesario.
  • Tiendas online: Aunque la experiencia de compra debe ser atractiva, es vital que la información de productos y botones de llamada a la acción sean fáciles de leer para evitar perder clientes potenciales.

Tres consejos clave para mejorar el contraste en tu sitio web

  1. Usa herramientas de comprobación:
    Antes de implementar los colores, utiliza herramientas como el WebAIM Contrast Checker para asegurarte de que tus combinaciones cumplen con los estándares de accesibilidad. Esta simple verificación puede marcar una gran diferencia en la experiencia del usuario. Acá te dejo una versión corta:
  2. Aplica las pautas de WCAG:
    Asegúrate de que el contraste mínimo sea de 4.5:1 para textos normales y de 3:1 para textos grandes. Si trabajas con elementos gráficos o tipografías inusuales, revisa que cumplan estos criterios para garantizar que la información se transmita de manera clara y efectiva.
  3. Utiliza elementos de refuerzo visual:
    Si necesitas usar colores que, por sí solos, no ofrecen el contraste ideal (por ejemplo, tonos de marca como el amarillo o azul pastel), complementa el diseño con sombras, contenedores o fondos semitransparentes. Esto ayuda a mejorar la legibilidad sin sacrificar la identidad visual.

Acá encuentras una herramienta para verificar el contraste entre dos colores hexadecimales (uno para texto y otro para fondo), te dirá si es un contraste mínimo aceptado por la WCAG.

Estudios de WebAIM indican que más del 20% de los sitios web evaluados tienen problemas de contraste que afectan la accesibilidad. Además, según el W3C, cumplir con las pautas de WCAG puede mejorar significativamente la experiencia de los usuarios, lo cual es vital para la retención y conversión en línea. Autores como Steve Krug y Jakob Nielsen han destacado repetidamente la importancia de la legibilidad y la usabilidad en el diseño web.

Cómo aplicar estas mejoras en tus proyectos

Cuando trabajes en un nuevo proyecto de diseño web, sigue estos pasos:

  • Define la paleta de colores:
    Escoge colores que no solo representen la identidad de tu marca, sino que también tengan un contraste adecuado. Si tu marca utiliza colores suaves, asegúrate de complementar con fondos oscuros o contenedores que realcen la legibilidad.
  • Prueba y ajusta:
    Una vez definido el esquema de colores, realiza pruebas de usabilidad. Invita a usuarios a navegar por el sitio y recopila feedback sobre la legibilidad del contenido. Pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia.
  • Documenta tus decisiones:
    Lleva un registro de las combinaciones de colores aprobadas y las razones detrás de cada elección. Esto es especialmente útil para mantener la consistencia en equipos de desarrollo y para futuras actualizaciones de la página.

En resumen…

El contraste en el diseño web es mucho más que una cuestión estética; es una parte fundamental de la accesibilidad y la experiencia del usuario. Al aplicar estándares como los de WCAG y utilizar herramientas de verificación, no solo mejoras la usabilidad, sino que también haces que tu sitio sea inclusivo para todos.

En cognitios.co, estamos comprometidos a apoyar la gestión de producto digital y a brindar soluciones que integren tecnología, UX y accesibilidad de manera armoniosa. Si necesitas ayuda para optimizar el contraste y otros aspectos de tu sitio web, ¡estamos aquí para apoyarte!

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